miércoles, 20 de octubre de 2010

Javier Corcobado

El Duque del Ruido

No muera nunca 
Soy un cobarde,
ingenuo e hipócrita.
A todo el mundo le digo
que me hace muy feliz envejecer,
cuando a sus espaldas
afeito todos los días varias veces
mi juventud
para que crezca con más fuerza
y no muera nunca.


Javier Corcobado - Cartas a una revista pornográfica viuda

Un hombre, una pasión, una adicción, una ilusión, una canción...

Conocí indirectamente a Corcobado. Son de esas cosas que no tienen explicación. Sigo sin poder explicar ese tipo de cosas que sólo suceden. Pero bueh, acortaré la triste, triste historia.

Una vez un hombre sabio, del cual usted podrá acordarse, dijo:

"Todo encuentro casual era una cita"

Con esa frase puedo elucidar más las cosas. Yo hace no mucho comencé a adquirir un gran interés por la psicología, ese interés pronto se convirtió en afición por comer libros de psicología y filosofía. Me considero en gran parte Nietzscheano, ya que estoy muy influenciado por él. Así también, comparto muchos puntos de vista con William James, Carl Jung, Pietr Ouspensky, Gurdjieff y demás. Pero bueh, lo importante en este momento era el comienzo.

Por azares del destino llegué a una página llamada Inciclopedia (de la cual pronto publicaré una entrada con más detalles y enlaces). No pasó mucho tiempo hasta que un tal usuario Eclecti-Kar se registró y como encontramos que vivimos cerca, decidimos hablar. Hablamos por mucho rato. Pero... bueh. El punto no era dar a conocer mi pasado ni todo eso. El día que nos despedimos, ella me recomendó una estación de radio mexicana, especificamente un programa que se transmite los jueves a las 11.00 pm en la frecuencia 105.7 fm. Desde ese día no nos hemos visto de nuevo, ella se encuentra en un largo viaje espiritual, si así podemos llamarlo.

Bueno, la primera vez que escuché este programa "Hexen: El libro negro" no había conductor. Esa noche la aproveché para escribir varias cosas que de hecho están publicadas en este blog. También, esa noche escuché por primera vez "Cien mil caballitos de anís" de Javier Corcobado; obviamente no había conductor y no supe de quién era, el nombre lo adiviné por, digamos, el estribillo. El día siguiente, ya en el cyber del gimnasio, me puse a investigar sobre este artista.

Ahora sólo puedo decir, de nuevo. "Todo encuentro casual era una cita". Desde el momento en que escuché la música de Corcobado sabía que invariablemente escucharía todas y cada una de sus obras. Después de leer la primera página de una de sus recopilaciones sabía, sin duda alguna, que leería todas las páginas escritas por él. Corcobado hoy es mi ídolo. Pero no tengo palabras para describir su arte. Creo que si alguien lee esto, debería darse la oportunidad de gozar de una dicha tan maravillosa como el arte de Corcobado.

Y sí, la chica Eclecti-Kar "Karen" sigue en su viaje espiritual, sin ninguna comunicación. Le agradezco todas las alegrías que me brindó y las que faltan, para el día en que nuestras vidas se vuelvan a unir, aunque sea por un instante, justo en el fin del mundo.

Es preferible morir de pie que vivir de rodillas. 
Eclecti-Kar - "Debe ser por Dog-Chow" 

C'est la vie... Silent

2 comentarios:

Ecle dijo...

Espero que esto no sea el fin del mundo, porque estoy de vuelta ^^. Es muy curioso cómo una bola de nieve me trajo a las letras de mi querido Silent. ¿Será que después de conocer a alguien se queda grabada una ruta satelital inquebrantable? No sé. Pero hoy naufragué en tus letras y aprovecho para saludar y desearte lo mejor que se pueda.
Por cierto, tiene mucho que no escucho Hexen. Este jueves tengo una cita.

Silent dijo...

No sabes cómo has alegrado mi madrugada, querida (: Veo que tu comentario ha sido ya hace seis días. Ojalá sea cierto eso de la ruta satelital inquebrantable. Después tendrás que contarme sobre la bola de nieve. Cuídate, querida Ecle n____n